miércoles, 20 de mayo de 2009

CISTITIS

CIRCULACION SANGUÍNEA DEFICIENTE

Definición

El mayor porcentaje de muertes continúa produciéndose por alteraciones relacionadas con el aparato circulatorio, seguidas por los accidentes de tráfico. Sabemos que las causas de estas muertes van unidas inexorablemente a dos factores de salud en los que menos se invierte en el ámbito sanitario, que son el medio ambiente y el modo de vida. Así tenemos muchos ancianos y niños tumbados ante el televisor, comiendo alimentos desvitalizados o fumando por rutina, llevando de este modo un estilo de vida sedentario.
Los trastornos circulatorios más frecuentes son: hipertensión, hipotensión, trombosis, úlcera venosas, eneurisma, flebitis, varices, embolia.

La influencia del entorno

El sistema circulatorio, compuesto por el corazón como bomba impulsora, las arterias y las venas, se ocupa de captar el oxígenos de los pulmones y llevarlo a todas nuestras células y, al mismo tiempo, recoger allí las sustancias de desecho para, a través de pulmones, riñón, piel e intestino, devolverla al medio que nos rodea. Cumple por tanto la función de cohesionar todo el organismo, de irrigarlo y de llevarle la energía que necesita, no sólo el oxígeno, sino también otros tipos de energía pues incluso los puntos de acupuntura han sido relacionados con puntos anatómicos unidos a pequeños capilares de la piel.

Podemos decir que la energía de la naturaleza es nuestra energía y el principio básico de vida y de salud es que circule armoniosamente. Por ello cuando contaminamos el aire y el agua de los ríos, o eliminamos sus cauces, introducimos cambios ambientales en el entorno pensando que no nos afectan directamente, pero al tratar mal el medio, éste se vuelve como un bumerang sobre nosotros mismos.

Vivir de forma saludable

Muchos de los trastornos y enfermedades que afectan al sistema circulatorio, como la tensión arterial alta, el aumento del colesterol, la arteriosclerosis, las varices, las hemorroides y sus complicaciones, etc., mejoran y se modifican en función del medio ambiente y los hábitos de las personas. Diversos factores influyen: la alimentación, el ejercicio, los baños, la relajación y el control de estrés, la supresión del tabaco y de las sustancias o bebidas tóxicas, si todos ellos se plantean unidos y apuntan hacia un estilo de vida saludable las ventajas a nivel circulatorio son notables

Factores que intervienen en los trastornos del sistema circulatorio.
1º Estilo de vida incorrecto: sedentarismo, tabaco, alcohol, tacones altos, prendas ajustadas, estrés, alimentación incorrecta.
2º Sobrepeso: el exceso de peso le exige un sobreesfuerzo a la circulación y, a la vez, dificulta el retorno venoso.
3º Estreñimiento: el intestino ocupado ejerce una compresión sobre las venas del abdomen que repercute de forma negativa obstaculizando la circulación de la sangre.
4º Desequilibrios hormonales: durante la pubertad o el embarazo, en la menopausia, o cuando se toman anticonceptivos, los niveles de estrógenos y de progesterona provocan alteraciones que pueden minar la elasticidad de las paredes venosas y causar retención de líquido.
5º Factores congénitos: una laxitud constitucional del tejido conectivo puede reflejarse sobre la tonicidad de los vasos sanguíneos, por lo que cuando hay antecedentes familiares hay que cuidar de forma especial la circulación.

TRATAMIENTO HIGIENICO

Consejos a nivel preventivo
1º Hacer Movimiento: el andar, caminar, correr y movilizar el cuerpo todos los días.
2º Consumir productos de origen vegetal y reducir al máximo los de origen animal y sus derivados. Y cuidar la flora intestinal tomando alimentos ricos en fermentos beneficiosos.
3º Respirar aire puro y limpio, libre de gases contaminantes o humo de tabaco.
4º Tomar fruta fresca y abundantes zumos, restringiendo las bebidas alcohólicas.
5º Adaptarse al medio: utilizar lo menos posible la calefacción y el aire acondicionado; en invierno, caminar al aire libre, y en verano, aprovechar el calor para sudar.
6º Disminuir el estrés, y olvidar las prisas, aprende a disfrutar de la tensión y de la relajación.
7º Visualizarse con fluidez y energía y con un corazón fuerte. Meditación.
8º Disfrutar de la alegría y aprovechar todas las oportunidades de la vida para sonreír o, si es oportuno, ríete a carcajada limpia. No reprimas tus emociones.

Otros hábitos saludables:
• No cruzar las piernas para evitar el estancamiento venoso, mejor es apoyarlas sobre una tarima.
• Dormir con las piernas elevadas unos 10 cm respecto al corazón.
• Practicar ejercicio físico. Favorece la circulación. La contracción muscular provocada por la marcha hace que se envíe al corazón 1/3 de la sangre venosa contenida en las extremidades inferiores. El ejercicio físico más recomendable para mejorar los problemas de circulación es un ejercicio aeróbico de baja o moderada intensidad y de larga duración (mínimo 30 minutos) y realizado con una frecuencia de un mínimo de tres veces por semana (aunque hacer un ejercicio de poca intensidad a diario e incluso dividido en 2 – 3 veces al día es más efectivo y recomendable). Los tipos de ejercicio más recomendables son: caminar, montar en bicicleta, nadar, bailar o subir escaleras.
• Disfrutar con baños e inmersiones. Tonifican el sistema circulatorio.
• No estar demasiado tiempo de pie o sentado
• Evitar el calor en las piernas cuando se esté en la playa.
• No utilizar prendas estrechas que impidan la buena circulación de las piernas, ni calzar zapatos con mucho tacón.
• Hacer unos minutos de gimnasia por la mañana en la cama.
• Tomar un baño de pies con agua fría y sales de baño
• Poner las piernas en alto cuando los tobillos estén hinchados y se sienta pesadez.
• Hacer una pausa de vez en cuando en el trabajo para cambiar de posición o ejercitar los músculos.
• Es preferible la ducha al baño, para evitar la pesadez de piernas se debe alternan ducha caliente con ducha fría. Terminar siempre la ducha con agua fría sobre las piernas en dirección ascendente (de los pies a las ingles).

FITOTERAPIA

Las plantas con acción venosa se emplean tanto en medicina naturista como en medicina ortodoxa, motivo por el que destacan entre las más estudiadas. En el tratamiento y la prevención de los síntomas de la insuficiencia venosa, la duración de dicha terapia con extractos naturales variará en función de la problemática en sí. Por ejemplo, en el caso de varices (uno de los trastornos más comunes, junto a los problemas derivados de la hinchazón de las piernas), el tratamiento debe ser prolongado, ya que se trata de un trastorno crónico. Contrariamente, las hemorroides precisarán una acción efectiva a corto plazo.

Entre las plantas medicinales más utilizadas en estos casos destacan las que tienen una actividad tónica venosa y protectora capilar. Plantas como el castaño de indias, el espino blanco o el ginkgo biloba actúan sobre las paredes vasculares ejerciendo un efecto regenerador, favorecen una circulación más fluida y mejoran el retorno venoso.

Otras plantas que cumplen las mismas funciones son el grosellero negro, la vid roja, el rusco, la bolsa de pastor, el arándano, la hidrastis, la hamamelis y la vara de oro entre otras. Todas ellas se indican para aliviar la inflamación o la dilatación venosa, así como en otros problemas derivados de una deficiencia circulatoria de las funciones normales de este sistema. La vid roja, retama, olivo, espino blanco, muérdago, meliloooto, mirtilo (o arándano), rutina, vara de oro actúan sobre la permeabilidad capilar, aumentando el tono de la pared vascular y reactivando el retorno venoso. Algunas de ellas contienen también flavonoides de comprobadas propiedades antioxidantes y vascularizantes que vuelven más dinámica la microcirculación de los vasos sanguíneos y linfáticos.

Las propiedades tónicas y reguladoras de algunas plantas medicinales benefician la salud del corazón y el sistema circulatorio. Se aconseja tomar dos o tres veces al día una tisana combinada.

Las plantas más usadas:

• GINKGO BILOBA.- Las hojas del Ginkgo mejoran la circulación sanguínea, porque fluidifican moderadamente la viscosidad de la sangre y además tonifican arterias y venas, especialmente las del área cerebral. Estimula la microcirculación. Protege las venas y los capilares, reduce la permeabilidad, reestructura la fibra de colágeno y combate la formación de los radicales libres. Además por su contenido en bioflavonoides que mejoran la circulación de retorno y la permeabilidad de los vasos, el ginkgo biloba resulta idóneo ante la aparición de venitas visibles y rotas que son la expresión de una insuficiencia venosa profunda. Es especialmente útil para la falta de riego sanguíneo en el cerebro de los ancianos. El Ginkgo se recomienda en caso de varices, hemorroides, y para regular el tono e intensidad de los vasos sanguíneos, aumentar la circulación a las extremidades y solventar los problemas criculatorios del cerebro, que pueden causar pérdida de memoria, alteraciones del equilibrio y vértigos. Es útil para personas mayores con un déficit circulatorio global. Se usan las hojas, en forma de polvo, extractos o tinturas.
Infusión.- 40-60 gr. de hojas por litro de agua, tres veces al día.
Extracto fluido: 30 gotas.
Cápsulas y extractos secos: 1-6 comprimidos, en 2-3 tomas diarias.

• CASTAÑO DE INDIAS (Aesculus hippocastanum).- En el principio amargo de la castaña de Indias se han hallado saponósidos, sustancias que poseen una intensa acción vascular. Por ello, esta planta es muy eficaz en el tratamiento de las varices y las hemorroides, debido a su efecto protector sobre las paredes vasculares, ya que tiene una acción antiedematosa y antiexudativa que se produce, como máximo, media hora después de ingerirlo.
Los preparados de castaño de Indias también se recomiendan en el tratamiento de flebitis y tromboflevitis. Aunque la parte más medicinal de la planta es la castaña, también se pueden utilizar las flores, las hojas y la corteza.
Formas de uso:
A causa de su intenso sabor amargo, no se acostumbra a tomar en forma de tisana o polvo.
Cápsulas y extractos secos: de 2 a 4 comprimidos al día.
Infusión: 1-2 cucharaditas del fruto seco, tres veces al día.
Tintura: 1-4 ml. Tres veces al día.
Pueden aparecer efectos secundarios si se toman dosis de ocho a diez veces superiores a las descritas.

• ESPINO ALBAR (Crataegus oxyacantha).- El espino albal actúa regulando la actividad cardiaca, ya que provoca una vasodilatación coronaria que favorece la oxigenación del miocardio. Con esto se consigue disminuir la tensión arterial de forma moderada pero duradera. El espino albar puede mejorar el flujo sanguíneo de la arteria coronaria y es beneficioso para el paro cardiaco congestivo. Sus propiedades antiinflamatorias evitan las obstrucciones vasculares y disminuyen la coagulabilidad sanguínea. También tiene propiedades diuréticas y sedantes.
Forma de uso:
Infusión: 2 cucharaditas de bayas tres veces al día, durante un largo periodo de tiempo.
Tintura: 2-4 ml. tres veces al día.

• La retama es un tónico cardiaco, que aumenta la fuerza contráctil del corazón. Las sustancias que tienen esta acción se concentran en el tallo.
• El olivo: la decocción de sus hojas disminuye la tensión arterial y el colesterol.
• El espino blanco aumenta el riego sanguíneo de las coronarias y es un vasodilatador general. Su efecto regulador sobre la tensión arterial y su acción cardiotónica lo convierten en un aliado del corazón. Se toma en infusión.
• Los estigmas de maíz, la cola de caballo y el muérdago (en maceración) disminuyen la tensión arterial.
• El rusco, el castaño de indias y el ginkgo biloba son buenos tónicos venosos y éste último ejerce, además, una acción vasodilatadora.
• El meliloto actúa como anticoagulante y ayuda a prevenir la formación de trombos.
• El ajo es vasodilatador, disminuye la tensión arterial, evita la formación de trombos y disminuye el colesterol. Se debe tomar preferentemente crudo.
• El arándano aumenta la resistencia muscular y es un vasodilatador de los pequeños capilares. Aporta elasticidad y flexibilidad a la pared de las venas.
• Ginkgo biloba, hamamelis y rusco: Reducen la pesadez de piernas
• Hamamelis: Estimula el retorno venoso. Planta rica en taninos y flavonoides, es un potente vasoconstrictor que protege la microcirculación.
• Centella asiática y castaño de indias: descongestiona y reduce la hinchazón
• Hojas de frambueso, estigmas de maíz, gayuba y cola de caballo, actúan contra la hinchazón y retención de líquidos.

Ver Cuerpomente Extra Nº 2, págs 42-51 “Plantas circulatorias”. Contiene monografías de : Espino albar, Ortiga mayor, Romero, Ginkgo, Tilo, Muérdago, vincapervinca, Olivo, Castaño de indias,

HIDROTERAPIA
• Baños e inmersiones.- El hecho de sumergirnos en el agua tonifica todo el sistema circulatorio, ya que la presión hidrostática que ejerce el agua hace que afluya más sangre al corazón, y que éste bombee con más fuerza. El sistema venoso se contrae y tonifica dentro del agua. Por ello, los baños, inmersiones y algunas técnicas de hidroterapia que podemos practicar en casa resultan especialmente beneficiosas para la salud del sistema circulatorio.
• El baño caliente de media hora en la bañera, sumergiendo todo el cuerpo, es diurético y disminuye la tensión arterial, a la vez que tonifica el corazón. Se recomienda a las personas que sufren de insuficiencia cardiaca. Se debe llenar la bañera poco a poco para que haya una adaptación progresiva. Al acabar el baño, conviene realizar una frotación general con la toalla humedecida en agua fría y reposar 10 o 15 minutos.
• El baño alterno de pies también es recomendable: 3 minutos en agua caliente y 10 segundos en agua fría, dos o tres veces al día. El baño alterno de pies en agua caliente y fría favorece una correcta irrigación sanguínea de todo el cuerpo
• El baño alterno de brazos se aconseja en problema de angina de pecho o infarto de miocardio, con la misma duración que el de pies. En caso de infartos o en hemorragias recientes conviene suprimir totalmente el baño. Pasados unos meses, se puede hacer una introducción en el agua de forma lenta y progresiva: se empieza por los pies, luego las piernas, cintura y pecho, a una temperatura de entre 34 y 38º C, sin grandes contrastes de frío o calor.

SUPLEMENTOS DIETETICOS

• Ajo crudo o en perlas

HOMEOPATIA

Los compuestos homeopáticos citados a continuación se utilizan en el tratamiento de diversas afecciones relacionadas con la circulación sanguínea, como várices, eczemas varicosos, tromboflevits, venas congestionadas etc...
• Apis mellifica (9 CH) Edema de color rosado, de naturaleza inflamatoria y dolor intenso.
• Calcarea fluorica (9CH) Indicada en varices.
• Fluoricum acidum (9CH) Varices pruriginosas y úlceras varicosas.
• Hammamelis virginiana (9 CH) Venas congestionadas, hinchadas, sensibles y dolorosas. Sensación de dolores locales o de contusión.
• Lachesis (9CH) .- Varices o úlceras varicosas sensibles al manor contacto, de color azulado o vuçioláceo.

MINERALES Y VITAMINAS

• La Vitamina C, es un buen aliado para disminuir la fragilidad capilar y los hematomas que ésta produce.
• La vitamina K (alfalfa germinada o en comprimidos) como antihemorrágica.

DIETETICA

Es muy importante comer diariamente alimentos ricos en antioxidantes, como semillas, frutas y verduras crudas. Estas sustancias evitan que el colesterol se oxide – que es lo que hace que se deposite en las arterias –. Pero es importante resaltar que su acción beneficiosa es más completa y eficiente cuando se utiliza el alimento entero y, probablemente, su efecto se deba a la interacción de varias sustancias fitoquímicas.

Alimentos que favorecen la circulación:

• Alimentos ricos en fibra: frutas como la naranja o el kiwi, verduras, legumbres, cereales integrales, pasta, pan y arroz integral ayudan a regular el tránsito intestinal y a evitar el estreñimiento, un problema que acentúa las molestias provocadas por la insuficiencia venosa.
• Frutas ricas en vitamina C: cítricos, fresas, kiwis y otros alimentos como pimientos crudos, hinojo, patata, perejil... son my ricos en vitamina C, necesaria para la formación del colágeno y con una importante función sobre las paredes de los vasos sanguíneos, en la reconstrucción tisular y conectiva de las venas.
• Arandanos: ejercen su acción sobre las paredes de los pequeños vasos sanguíneos (capilares sanguíneos), aumentando su resistencia y aportando elasticidad y flexibilidad a la pared de las venas, por lo que resultan un excelente tonificante de la circulación venosa.
• Ajos y cebollas: ideales para fluidificar la sangre. El ajo regula el metabolismo de las grasas. Uno o dos dientes de ajo frescos al día reducen en un 10% la tasa de colesterol LDL (o malo) y aumentan el “bueno”. La cebolla es diurética, evita la formación de trombos y disminuye la tensión arterial.
• Mirtilo, cítricos, ciruelas, cerezas: aseguran unos capilares tónicos y fuertes. El mirtilo tiene una acción reconstructora, estabilizante y protectora de los vasos sanguíneos porque es muy rico en bioflavonoides, sustancias que estimulan la producción de mucopolisacáridos, componentes fundamentales del tejido capilar.
• Piña: es una fruta muy diurética, excelente para contrarrestar el estancamiento de líquidos. Contiene bromelina, una enzima de propiedades antiedematosas. Además, al ser rica en fibra, regula el tránsito intestinal.
• La uva posee potentes antioxidantes que bajan el colesterol; mejora la vasodilatación arterial y reduce la agregabilidad plaquetaria, lo que impide la formación de trombos o coágulos. La podemos tomarfresca, en forma de mosto, pasas...
• Nueces: son el fruto seco más saludable por la composición de sus grasas. Las investigaciones del D. Juan Sabotee de la Universidad de Lima (California) han demostrado de que el consumo diario de 80 g de nueces reducen el colesterol LDL (o colesterol malo) un 16%. De hecho, 5 nueces al día (25 gr) bastan para disminuir el riesgo de enfermedad coronaria.
• Grasas sanas.- Hay que elegir grasas de origen vegetal o no saturadas. El aceite de oliva, los frutos secos y el aguacate son algunas buenas fuentes.
• Legumbres.- su alto contenido en fibra ayuda a prevenir la arteriosclerosis.
• Alimentos ricos en potasio: que ayuda a regular la tensión arterial y disminuye el colesterol. Son buenas fuentes: plátano, calabaza, pera y aguacate.
• Pectina.- esta sustancia, presente en la piel de algunas frutas, como la manzana, contribuye a reducir el colesterol

Así mismo, conviene reducir al máximo en la dieta:
• Alimentos grasos y refinados: las carnes, los quesos curados, el huevo, las proteínas y grasas de origen animal, los fritos, el azúcar blanco, la sal y la repostería industrial. Las bebidas que llevan alcohol, entre ellas el vino y la cerveza, perjudican la circulación arterial y al corazón, aunque llevan factores protectores al igual que la uva fresca. Este hecho se debe a que el alcohol tiene un efecto directo y tóxico sobre el músculo cardiaco. La tendencia a beber alcohol está relacionada con cirrosis, pancreatitis, síndrome alcohólico fetal, hipertensión, miocardiopatías, arritmias, mayor riesgo de hemorragias cerebrales y accidentes.
• Platos demasiado elaborados que sobrecarguen el hígado. Mejor optar por cocciones sencillas.
• Alimentos con exceso de calorías, ya que el sobrepeso empeora la circulación periférica y daña las paredes venosas más frágiles.
• Café: mejor sustituirlo por infusiones con efecto desintoxicante, drenante y depurativo.

OTRAS TERAPIAS

• EJERCICIO.- El ejercicio a base de correr o meverse para entrar en calor y sudar, pasándolo bien durante media hora, 3 o 4 veces a la semana, aumenta la potencia del corazón, es vasodilatador y produce una sustancia anticoagulante – llamada tejido palasminogeno activado -, disminuye el colesterol y la tensión arterial, así como el exceso de peso. Por eso, la práctica regular del ejercicio físico ayuda a prevenir y mejorar los problemas circulatorios. Incluso en la claudicación intermitente. Un trastorno que obliga a las personas a pararse cuando han andado unos metros ya que sus músculos no reciben suficiente oxígeno por tener obstrucción en las arterias (lo que produce dolor, que se calma al descansar) sigue siendo válida la receta de seguir caminando.
Ver Rev. Esencial nº 14, pág 84-85: ”Mejora tu circulación. Hábitos y ejercicios saludables”.

• Practicar diariamente alguna técnica sencilla de relajación para evitar el exceso de estrés: yoga, sofrología, la meditación y la visualización. Los ejercicios de yoga combinan la concentración, la relajación, la respiración y la mejora de la flexibilidad, y ayudan a controlar y revertir los procesos crónicos que afecten al aparato circulatorio.

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