lunes, 25 de mayo de 2009

HIPERCOLESTEROLEMIA

HIPERCOLESTEROLEMIA
Definición.-

El colesterol es una sustancia necesaria para el buen funcionamiento de las membranas celulares, así como para la producción de hormonas esteroideas y vitamina D, entre otras funciones. El colesterol es un componente principal de las sales bilares y se excreta formando la bilis por la vesícula biliar. En la mayoría de los casos una alta tasa de colesterol en la sangre podría ser debida a una insuficiencia biliar. El colesterol se combina en la sangre con ácidos grasos saturados y con calcio iónico, produciendo acumulaciones que se fijan en las paredes de las arterias y que se conocen con el nombre de ateromas. Estos ateromas son responsables directos o indirectos de múltiples patologías.
La hipercolesterolemia es un exceso de colesterol en sangre. Un nivel de colesterol alto es técnicamente un indicador, no un síntoma. Es importante tener en cuenta que:
1º El 80 % del colesterol de nuestros tejidos es fabricado por el cuerpo (a partir de grasas, proteínas y ciertos tipos de carbohidratos) y sólo el 20% entra en el cuerpo ya preparado con los alimentos.
2º El aumento de colesterol en la sangre es generalmente el resultado de un aumento en la síntesis dentro del cuerpo, no de pequeños aumentos en la ingestión de colesterol en la dieta.
3º El colesterol es una sustancia esencial para el cuerpo, y no algo malo o negativo. Es un componente vital de las paredes de todas las células del cuerpo y el precursor de las hormonas adrenales esteroides, que regulan desde el metabolismo de los huesos y de la glucosa hasta la inflamación y las respuestas inmunes.
A partir de aquí, resulta evidente que la naturaleza ha querido que tengamos un aporte generoso de colesterol. Sólo cuando lo tenemos en cantidades excesivas el cuerpo tiene problemas para deshacerse de él. De modo que es importante no tener una actitud antagonista hacia él. Nosotros somos colesterol.
Otro concepto necesario para comprender la cuestión del colesterol es el de que existen varios tipos, dependiendo de cómo se halla unido a ciertas grasas y proteínas. Es algo complicado, de modo que, para ponerlo fácil, sólo tenemos que conocer el colesterol HDL y el LDL, que conjuntamente constituyen la mayor parte de nuestro colesterol.
• El colesterol HDL (lipoproteina de alta densidad), representa un tercio del total. Tiene un efecto de protección contra la formación de las placas que pueden invadir los vasos sanguíneos y bloquear el flujo de sangre. Es importante observar la desproporción entre el colesterol total y el colesterol HDL. El riesgo medio de enfermedad coronaria está correlacionado con una proporción de 5:1 de modo que es importante tener una proporción mejor. Por ejemplo, si el colesterol total es 200 y el colesterol HDL es 50, esto nos da una proporción de 4:1, que es mejor que la media.
• El colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) estimula la formación de placas en los vasos sanguíneos, de modo que cuanto menor sea su nivel de LDL en relación con el total, mejor. Uno de los procesos que hacen que el colesterol LDL promueva la formación de placas en los vasos sanguíneos es el de la oxidación. El uso de antioxidantes en la dieta y en forma de suplementos ayuda a contrarrestar este proceso y protege a los vasos sanguíneos.
Así pues, si bien hay cosas específicas que podemos hacer, principalmente a través de la alimentación, para influir en el nivel de colesterol en la sangre, es aún más importante promover y mantener nuestro equilibrio como seres, para que nuestras células produzcan la cantidad correcta del tipo adecuado de colesterol.
El colesterol elevado por sí solo no entraña peligro; el factor más importante es la cantidad de HDL protectoras. El colesterol sólo debe considerarse peligroso cuando confluyen otros factores, como eficiencias en ciertas vitaminas, minerales y aminoácidos.
El colesterol y otros lípidos no se tan peligrosos como se pregona. El problema real radica en las deficiencias y en otros factores perjudiciales para los vasos sanguíneos, que se intensifican con un nivel elevado de LDL.

Grupos de mayor riesgo cardiovascular:
 Los fumadores.- El tabaquismo se asocia con fenómenos isquémicos agudos, probablemente porque su mecanismo de acción sea la trombosis sobreañadida y el vaso espasmo, y se sabe que favorece la formación de arterosclerosis.
 Hipertensos.- La hipertensión arterial es un importante factor de riesgo para la enfermedad coronaria, la insuficiencia cardiaca, la enfermedad cerebrovascular, e incluso la insuficiencia renal. Cerca del 40% de hipertensos tienen una colesterolemia superior a 240 ml/dl. Así, el riesgo de enfermedad cardiovascular y de insuficiencia cardiaca se reduce de manera considerable con el tratamiento antihipertensivo.
 Diabéticos.- La diabetes conlleva un elevado riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

Consecuencias del exceso de colesterol LDL:
 Angiopatías
 Cardiopatía isquémica. (angina de pecho, infarto de miocardio)
 Enfermedades cerebro vasculares.
 Aterosclerosis

 Ver Enciclopedia de la salud familiar. Págs 538-540.
 Ver Rev. Vital Nº 23 pág 54-55: “¿Necesitamos el colesterol?.
 Ver Rev. Esencial Nº 15, pág 8: “El colesterol en España, La hipercolesterolemia afecta al 18% de la población”.
 Ver Rev. Esencial Nº 11 págs 56-59: ¿Problemas de colesterol?. La lecitina una solución?.
 Ver Esencia Nº 14, págs 40-47: “Colesterol”
 En relación al colesterol infantil en España ver Rev. Esencial nº 14 pág 44-45.”Colesterol infantil en España).
 Ver Vital nº 27, pág 46-47: “ ¡Abajo el colesterol! “.

PSICOSOMÁTICA

Se recomienda dejar el estrés y relajarse. Según un estudio de la Universidad de Deke (EEUU) los niveles de colesterol de las personas estresadas eran un 18% más altos que las personas tranquilas y calmadas.

Las enfermedades cardiacas remiten cuando la persona cambia su dieta, determinados hábitos de vida y su relación con los demás. Los corazones enfermos, las enfermedades del corazón, se pueden curar con una terapia basada en un original medicamento: dar y recibir amor, sentirse querido y ofrecerse a los demás.

 Ver: Rev. Vital nº 4, pág 24-29 : “Amor y colesterol, según el Dr. Ornih. Qué tiene que ver el amor con todo esto”. Explica casos en que el amor cura enfermedades cardiacas.

TRATAMIENTO HIGIENICO

• Hacer ejercicio con frecuencia.- El ejercicio es una parte de la ecuación que ayuda a mantener el cuerpo en equilibrio. Específicamente se ha demostrado que la práctica de ejercicio baja el nivel de colesterol LDL y sube el colesterol HDL. Caminar a paso ligero con regularidad (durante al menos media hora tres o cuatro veces por semana) reduce los niveles de LDL y eleva los de HDL.
La práctica regular del ejercicio físico es, junto a la alimentación, otra forma de “luchar” contra los índices elevador de colesterol “malo” en el cuerpo. Además tiene efectos positivos sobre el peso corporal, la presión arterial, los lípidos plasmáticos y la sensibilidad a la insulina, lo que explica que pueda prevenir el desarrollo de episodios coronarios. Si no practicamos un deporte con regularidad podemos optar por: subir las escaleras a píe en vez de tomar el ascensor, ir al trabajo a pie, aparcar a cierta distancia del lugar donde queremos ir, dar paseos. Además es recomendable la práctica de la natación, el footing o ir en bicicleta, deportes que implicar un esfuerzo cardiorespiratorio moderado y que se deben realizar con intensidad, cantidad y frecuencia. Andar rápido durante una hora (unos 5 Km) por ejemplo, equivale a quemar unas 400 Kcal. Las clases de aeróbic, baile o bien alguna otra actividad que requiera movimiento continuo de los brazos y las piernas para incrementar las pulsaciones y así aumentar los niveles de HDL:
• Meditación.- Se ha demostrado que la meditación trascendental baja el nivel de colesterol cuando se practica regularmente durante varios meses. El estado de excitación que provoca el estrés dificulta al cuerpo la tarea de mantener unos niveles saludables de colesterol. Por lo tanto, es beneficioso practicar la relajación y técnicas para tratar el mal humor.
• Controlar la tensión arterial.
• No fumar (pues daña los vasos sanguíneos) y evitar la cafeína, el estrés, los anticonceptivos orales, el azúcar refinado, los contaminantes y los aditivos.
• Tomar cantidades adecuadas de agua cada día. Si una persona está deshidratada, el organismo creará más colesterol para proteger a las células y evitar que pierdan el agua.
• Revisar la tiroides. Las mujeres sufren cinco veces más hipotiroidismo que los hombres, y un 20% de ellas es mayor de 60 años. Si no se revisa regularmente, puede aumentar los niveles de colesterol.
• Evitar el aumento de la actividad del hígado ocasionado por la ingestión de tóxicos o por un exceso de estrés (el hígado debe trabajar más para procesar el exceso de adrenalina). Cuanto más rápido trabaja el hígado, más colesterol produce.

FITOTERAPIA

 Harpagofito.- Ayuda a hacer descender el colesterol en sangre (en comprimidos).
 Olivo.- El Aceite (de oliva) ayuda al metabolismo de las grasas.
 Zarzaparrilla.- Ayuda al exceso de colesterol.
 Alcachofera.- Colerética. Ayuda a bajar el colesterol en sangre. Se recomienda el uso de esta planta como prevención de la arteriosclerosis, ya que posee la propiedad de disminuir los niveles de colesterol plasmático. Su acción se atribuye a su principio amargo cinarina y al ácido cafeico y clorogénico.
 Abedul.- Las hojas poseen una acción diurética e hipocolesterlemiante que ayudan a bajar el colesteroll, además de favorecer la eliminación de la urea y el ácido úrico.
 El Ajo (600-900 mg al día) reduce el nivel total de colesterol. Se le atribuye un efecto reductor de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y una elevación de las HDL, por lo que ayuda a disminuir las cifras totales de coleterol y también los valores de triglicéridos. Además el ajo es una planta excelente para mantener una buena salud vascular, ya que posee una acción hipotensora y cardiorelajante y ayuda a disminuir la coagulación, siendo eficaz ante la formación de trombos.
 Ortosifón – Te de Java.- Tiene una potente función como hipocolesterolemiante y colerético, así como una acción diurética, que favorece principalmente la eliminación de ácido úrico, urea y cloruros. Se emplean las hojas, las sumidades floridas y las partes aéreas en general.
 Alfalfa.- Disminuye los niveles elevados de colesterol gracias a su acción a nivel del páncreas. Es muy útil en tratamiento de las dislipemias en general y la arteriosclerosis.
 Vellosina. – Reduce el colesterol y evita la formación de arteriosclerosis.
 Berenjena.- Esta planta se ha empleado tradicionalmente para combatir el colesterol y prevenir la arteriosclerosis. Tanto los frutos, como la decocción (preferiblemete tomada en ayunas) y el agua de la maceración del fruto (durante una noche aproximadamente) poseen efectos hipocelesterolemiantes.
 La sesamina de la semilla de sésamo reduce el nivel total de colesterol.
 El amla (grosella índica) reduce el nivel total de colesterol y el de LDL.
 La guggula reduce el nivel total de colesterol y de LDL y sube mucho el de HDL.

SUPLEMENTOS DIETETICOS

 Lecitina de soja.- Por su gran riqueza en fosfolípidos, ayuda a emulsionar las grasas y les permite pasar por las paredes arteriales, impidiendo de este modo que obstruyan las arterias y limiten el flujo de sangre. Es una sustancia básica para el control del colesterol y la prevención de enfermedades cardiovasculares. Loa fosfolípidos que contiene contribuyen activamente a disminuir los niveles de triglicéridos y de colesterol malo (LDL), manteniendo o incrementando los niveles de colesterol bueno.
Nuestro organismo produce un emulsionante natural que contribuye en la fabricación del HDL: la lecitina, un fosfolípido, que aparece gracias a nutrientes como las vitaminas del grupo B, el fósforo, el magnesio y los ácidos grasos poliinsaturados. La lecitina de soja es la más eficaz contra el colesterol y su ingesta puede reducirlo en un 5% y un 10%.
 Fibra.- La fibra soluble tiene un potente efecto reductor del nivel de colesterol, porque. En los intestinos, forma una masa gelatinosa que envuelve el colesterol y favorece su eliminación. La fibra se encuentra en muchos alimentos: cereales integrales (salvado de trigo, centeno, cebada, avena y arroz integral), las frutas (pera, manzana, cerezas, ciruelas, piña, plátano, fresas...), las verduras (col, calabacín, espinacas, guisantes, espárragos...) y las legumbres (lentejas, judías, garbanzos, alubias).
 Germen de trigo.- El germen de trigo en copos aporta vitamina E, un antioxidante que protege el endotelio vascular donde se forma la placa de ateroma. Se puede tomar varias cucharadas soperas al día de germen en zumos o ensaladas.
 Aceite de pescado.- El aceite de pescado de mar – caballa, bacalao, salmón y arenque- contiene una grasa poliinsaturada llamada ácido eicosapentaenoico (EPA), que mejora significativamente la relación HDL/LDL y reduce el nivel de colesterol total.
 Salvado de avena.- El salvado de avena reduce el nivel de colesterol en la sangre hasta en un 10 %. Puede incorporarse a la dieta progresivamente.
 Levadura de cerveza.
 Aceite de borraja y onagra
 Shii-ta-ke.
 Una opción más simple es tomar cápsulas de ajo (15 mg/Kg de peso por día, fraccionados con las tres comidas.
 Te verde. (una cápsula al día) tiene un poderoso efecto como reductor del colesterol. Para obtener los mismos beneficios se tendría que tomar entre q0 y 20 tazas de té verde al día.

VITAMINAS Y MINERALES

 La niacina.(también llamada vitamina B3 o ácido nicotinico).- Reduce el nivel total de colesterol porque produce un incremento de las lipoproteínas de alta densidad (HDL o colesterol bueno). Para que sea eficaz, se recomienda tomarla en dosis de un gramo y medio diario. La niacina tiene algunos efectos secundarios, como sensación de calor y sofoco, y repercusiones sobre el hígado por lo que es aconsejable, consultar con un especialista antes de su ingesta.
 Vitamina E.- Esta vitamina, uno de los mayores antioxidantes, reduce el nivel de colesterol malo (LDL). Se encuentra en una amplia variedad de semillas, frutos secos (avellanas, almendras...) aceites (de oliva, de germen de trigo, de girasoll, de maíz...), cereales integrales, verduras, la soja y los huevos. La vitamina E es soluble en la grasa por lo que se absorbe mejor si se toma durante las comidas. Con 400 UI al día se puede prevenir la oxidación del colesterol LDL:
Ver artículo: “La vitamina E y los alimentos ricos en antioxidantes absorben el colesterol” en Rev Esenial nª7 pág 12.
 Vitamina C.- Se calcula que a un nivel entre los 120 mg y 500 mg al día de esta vitamina mejora el nivel de colesterol HDL y baja el colesterol total. Puesto que buestro cuerpo no la produce, debemos obtenerla de alimentos o suplementos. Las frutas (cítricos, fresas), los frutos secos y las verduras son especialmente ricos en esta vitamina. Es recomendable consunir entre 500 y 1000 mg a lo largo del día en varias dosis para rebajar el colesterol LDL.
 La vitamina B6 reduce el colesterol LDL
 Si se tienen niveles elevados de colesterol y su reducción en la dieta ha sido ineficaz para bajarlos, tomar los siguientes suplementos (cantidades indicadas por Kg de peso) distribuidos en las tres comidas diarias: vitamina C, 70 mg; vitamina B3 (niacina), 1,5 mg; vitamina E, 10 UI; cobre, 30 mg; magnesio, 7 mg; cromo, 3 mg; L.carnitina, 10 mg y N-acetilcisteina, 17 mg.
 El cobre sube el colesterol HDL y reduce el LDL
 El magnesio reduce el nivel total de colesterol de la LDL, y sube el de HDL.
 Cromo.- Actúa en el metabolismo de los lípidos (baja el colesterol en sangre). En sinergia con vitamina B3, Mineral Zn, Aminoácidos. Se encuentra en leche, huevo, pollo, vísceras (hígado), mariscos, guisantes, setas, cereales, algas, germen de cereales, levadura de cerveza.
 Germanio.- Disminuye la tasa del colesterol. Se encuentra en hígado de pescado + raíces, cereales, algas, bambú, ginseng, eleuterococo, aloe.

DIETETICA

Un buen programa de nutrición es de vital importancia para mantener un equilibrio que promueva unos niveles óptimos de colesterol total y de otras sustancias del cuerpo. Uno de los aspectos más conocidos en cuanto a la prevención del colesterol es el seguimiento de una dieta equilibrada y pobre en grasas saturadas.

Limitar en consumo de grasas saturadas y aumentando la proporción de cereales, frutas y verduras frescas.

Grasas saturadas: aumentan los niveles de colesterol malo y de colesterol total. La mayor parte son de origen animal.
Grasas monoinsaturadas: se encuentran en el aceite de oliva y son las mejores aliadas de nuestro sistema cardiovascular, ya que aumentan índices de colesterol bueno (HDL). Se componen básicamente de un único ácido graso monoinsaturado: el ácido oleico. Los aceites monoinsaturados (oliva, caacguete...) son los mejores porque reducen el colesterol malo y no el bueno.
Grasas poliinsaturadas: son menos estables y propensas a contribuir a la oxidación dañina en las arterias que la grasa monoinsaturada, y además, puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL, disminuyendo el colesterol total. Se encuentra en la mayoría de aceites vegetales y en los pescados. Los aceites poliinsaturados (maíz, girasol, soja, sésamo...) reducen ambos.
Hidrogenadas: son también saturadas. Hay que evitar consumir alimentos que contengan grasas hidrogenadas (congelados, margarinas, galletas, la mayoría de los snaks..) pues aumentan el nivel de colesterol malo y reducen los niveles de colesterol bueno.

Para cocinar las verduras de modo que resulten mucho más saludables, evitar utilizar aceite. En su lugar, cocerlas con caldo de verduras.
Se calcula que la dieta más adecuada para luchar contra este trastorno es pobre en grasas saturadas (inferior a un 10 % del aporte calórico total), así como el colesterol (menos de 300 mg/día). Si bien se puede aceptar un consumo ligeramente elevado de la grasa total, esta deberá ser insaturada, preferiblemente a partir del aporte de aceite de oliva. Se debe controlar también el número total de calorías que se ingieren para evitar el sobrepeso y limitar tanto la ingesta de alcohol como de sal, sobre todo si la presión arterial es elevada.

Seguir una dieta equilibrada ayuda a mantener un nivel de colesterol adecuado. Así, una alimentación con demasiados huesos, quesos, helados, carne, marisco o leche –endurece las arterias a causa de la grasa. Pero estos alimentos, tomados en cantidad moderada pueden ser adecuados. Así mismo, combinar alimentos ricos en colesterol con otros que no lo contienen evita que estos niveles sean demasiado elevados

Es adecuado el modelo de la dieta mediterránea basada en el consumo de legumbres, patatas, cereales (pan, pasta y arroz), abundante fruta y verdura fresca, frutos secos, aceite de oliva... sus principales aportaciones nutricionales son la abundancia de vitaminas (sobre todo antioxidantes), sales minerales, fibra, hidratos de carbono complejos y una ingesta moderada de proteínas y grasas. Las almendras crudas reducen el colesterol LDL sin reducir el saludable o HDL.

Se debe tomar fibra, especialmente de tipo soluble, pues reduce el colesterol. Se encuentra en la avena, judías, guisantes, cítricos, fresas y manzanas. Para evitar la hinchazón, se debe beber seis a ocho vasos de agua durante el día. más Rociar con linaza en grano el yogur, los cereales, las sopas, las ensaladas... la combinación de fibra soluble y ácidos grasos esenciales omega 3 ayudará a reducir el colesterol LDL.

Consumir fruta y verdura en abundancia, ya que son ricas en antioxidantes (componentes que previenen el consumo del colesterol y, por lo tanto, la oxidación y obstrucción de las arterias. Beber zumo de uva morada. Diversas investigaciones sugieren que los polípenoles que contiene son sustancias que podrían frenar la oxidación producida por el colesterol malo (LDL).

Tomar tofu y todos los alimentos y productos con soja (leche de soja, tempeh..). Los componentes de la soja, entre otras cosas, son de gran ayuda en la lucha contra el colesterol.

Por tanto la dieta anti-colesterol debe tener en cuenta:
 Las grasas saturadas sólo deben representar un 8-10% de las calorías totales de la dieta.
 Los lípidos deben representar un 30% o menos de calorías totales.
 La cantidad de colesterol al día debe ser de 300 mg diarios.
 Se deben considerar las calorías necesarias para cada persona, para mantener un peso saludable y realizar las actividades diarias necesarias.
Se ha demostrado que los huevos (hasta siete a la semana) no tienen un efecto significativo en el nivel total de colesterol: las personas sanas pueden tomarlos sin problemas. Aunque la yema contiene una cantidad considerable de colesterol, los huevos propician de hecho un aumento de las HDL. Cuando se produce la digestión en el medio ácido del estómago, el colesterol de la yema se combina con la lecitina de la clara del huevo, lo que dificulta la absorción de aquél. Por otro lado, los aguacates no contienen en realidad colesterol. Son muy ricos en grasas y no son recomendables para las personas con niveles elevados de triglicéridos o que pretendan perder peso, pero un aguacate pequeño no es tan malo como, por ejemplo, una tira de tocino.

Los aceites de pescado suben el colesterol HDL
La L-carnitina reduce el colesterol total y el LDL y sube el HDL.

Aplicar una dieta limpia, hipoproteica, rica en fibra para aumentar la eliminación de colesterol. Recomendar la no utilización de leche y huevos. No ingerir muchos hidratos de carbono, ya que somos capaces de sintetizar colesterol, a partir de ellos.

• Evitar las grasas de origen animal y los alimentos fritos. Si se toma leche que sea desnatada y preferir una leche alternativa, como la de soja, almendras, avellanas, arroz... Así se conseguirá reducir la acumulación de grasas saturadas en las arterias.
• Consumir abundantes cantidades de legumbres. Las judías, las lentejas y la soja reducen el nivel de colesterol.
• Aumentar el consumo de cereales integrales de cultivo biológico. Además de resultar una buena fuente de ácido linoleico (es un ácido graso esencial) son ricos en fibra soluble que tiene efectos positivos para el colesterol.

Hay que reducir el consumo de los alimentos detallados a continuación, no sólo debido a su contenido en colesterol, sino también a que pueden formar radicales libres, cuyo efecto en el desarrollo de arteriosclerosis, ataques cardiacos y apoplejías es probablemente mayor.

Alimentos con un alto contenido en colesterol :

 Carnes rojas (Reducir el consumo de carnes grasas, prefiriendo los pescados y carne magra).
 Despojos, en especial riñones e hígado
 Queso (si se desea comer queso elegir los poco grasos es decir aquellos que no contengan más de 3 gr de grasa por 25 gr de producto).
 Productos lácteos (con excepción de los desnatados)
 Langostinos y gambas
 Cerdo.

Procurar llevar una alimentación rica en vitamina C, niacina (vitamina B3). Vitamina E y aceites esenciales omega-3 y omega-6. La ingestión de caballa, arenque, salmón o sardina 3 veces por semana asegura el aporte de cantidades adecuadas de estos aceites. Los vegetarianos quizá deberían tomar suplementos de estos aceites esenciales. En cuanto a las vitaminas, las necesidades quedan cubiertas con 3-5 raciones de fruta o verdura al día.

Alimentos a elegir y que no:

 Productos lácteos:
Si: Leche descremada, yogur bajo en grasa, queso bajo en grasa (no más de un 10%), leche descremada evaporada, leche en polvo descremada.
No: Leche entera, crema batida, nata, nata líquida, algunos quesos (los duros tipo cheddar o emental suizo y los blandos como la ricotta y todos los cremosos).

 Huevos:
Si: Clara de huevo, sustitutos sin colesterol.
No: Yema del huevo.

 Grasas y aceites:
Si: Aceite de oliva, maíz, sésamo y margarina con menos de 2 gr. de grasa saturada por porción.
No: Mantequilla, manteca de cerdo, grasa de tocino, coco, aceites de palma y pepitas de palma.

 Pan, cereales, arroz y pasta
Si: Todo tipo de panes, cereales, pasta, arroz y galletas de arroz. Procurando que el cereal sea un grano entero (avena, maíz).
No: Pasta preparada con salsas cremosas.

 Bocadillos y snacks:
Si: Galletas saladas sin grasa saturada, galletas bajas en grasa, sorbetes de fruta, gelatinas de bajo contenido graso, zumos de fruta.
No: Galletas de mantequilla, cereales con aceites saturados, bollería industrial, patatas fritas y similares, batidos de cacao y lácteos, chocolate, tortas, helados cremosos.

 Carnes, aves, pescado y marisco (Máx: 170 gr/día)
Si: Pollo y pavo sin piel, carne magra con poca grasa y todo tipo de pescado (preferiblemente al horno o a la plancha).
No: Pato, hígado, riñones, trozos de carne con mucha grasa, tocino, salchichas...

 Frutas y verduras:
Si: Frutas frescas, congeladas o secas, y frutas en almíbar (con moderación)
No: Coco y todos esos vegetales preparados con manteca, crema o salsa.

 Ver Rev. Esencial nº 14 págs. 42-43: dentro del artículo: “Colesterol”, menciona el aspecto de la alimentación adecuada.
 Ver Rev Cuerpomente Nº 102, pág 34-35: “Cuida tu colesterol” que hace referencia a la alimentación.

OTROS TRATAMIENTOS

Aromaterapia.- Ver apartado “La aromaterapia también te puede ayudar” en Rev. Esencial nº 14 pág 46,

PRODUCTOS COMERCIALES

SORIA NATURAL:
Tomar 3 infusiones al día de Natusor 21 Colestane añadiendo 15 gotas de composor 26 Phalaris complex (alcachofera, alpiste, muérdago), cuyas acciones se potencian para disminuir la síntesis de colesterol por parte del organismo, a la vez que aumentan su eliminación a través de la bilis.

Se complementa el tratamiento tomando 6 cápsulas al día de Cap 15 C Phalaris complex y una cucharada sopera de ONASOR.

BONALIN.- Son perlas de gelatina blanda que contienen una mezcla de aceites de 1ª presión en frío de semillas de Borraja (rica en ácidos grasos esenciales omega 6), lino (rico en ácidos grasos esenciales omega 3) y de Germen de trigo (rico en ácidos grasos esenciales omega 6), más vitaminas E y A. Los ácidos grasos esenciales omega 3 6 producen descensos de la tasa de colesterol en sangre, además de impedir que se pegue a las paredes arteriales lo que ayuda a mantenerlas en buen estado.

Tomar LACTICOL (Jugo de chucrut).

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